Rafael Muñoz - La nueva mirada, Cavanilles - Ilustra Historia

Post de: Rafael Muñoz Soria
Curso Ilustra Historia


Antonio Josef Cavanilles y Palop, (1745 – 1804) vivió en la segunda mitad del siglo XVIII, momento clave en la historia de Europa, coincidiendo con la Revolución Francesa, hito que daría lugar al fin del Antiguo Régimen y el nacimiento de la Época Moderna, Ilustración y Siglo de las Luces.


Antonio Josef Cavanilles, fue un naturalista valenciano, con una amplia formación, influenciada por su estancia en París. Llegando a ser uno de los botánicos más influyentes de la España del siglo XVIII, incluso con repercusiones en Europa.

Cavanilles supuso, al igual que otros muchos ilustrados, un cambio en la forma de ver la ciencia. Una de sus obras más importantes fue Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos, del Reino de Valencia.

Para él, como hombre de ciencia, es preciso conocer de forma directa el territorio, la experiencia directa, visitar, ver y tocar la realidad. En el proceso descriptivo que realiza, tanto sus escritos como dibujos, son el resultado de un trabajo previo de toma de datos, que son reelaborados para dar lugar al texto, donde se recoge y plasma de forma coherente y ordenada los datos y el conocimiento existente en ese momento.

Su formación muy heterogénea se refleja en su forma de ver y escribir. Esto le permite elaborar un texto descriptivo muy completo, con gran cantidad de datos e información, presentando así una imagen global de territorio, donde el trabajo de campo y la labor de síntesis están perfectamente ejecutadas.

La calidad de su trabajo se ve en el reconocimiento que ha recibido con el paso del tiempo, sus textos se han convertido en una referencia continua para todos los investigadores y estudiosos de su campo.

Para analizar su trabajo nos centramos en una de las 53 láminas que acompañan la obra.

Observaciones sobre la historia natural, geografía, agricultura, población y frutos, del Reino de Valencia.

Vista de la Villa de Onda y el río Millares


Pag 101 Tomo I

El dibujo representa una vista del paisaje de la zona de Onda y Castellón. Su finalidad es acompañar al texto descriptivo, para que el lector pueda visionar la realidad que está contando el autor.

Se trata de un grabado calcográfico, en metal, probablemente cobre, utilizado en esa época en este tipo de trabajos. Es el resultado de varios dibujos previos y de la toma de datos realizada por el autor a lo largo de su viaje por las tierras del Reino de Valencia, que constituye junto con el resto de láminas de la publicación, la información gráfica del texto mencionado.

En la imagen aparecen ciertos convencionalismos, superposición de 3 planos, un primer plano con árboles (que no quedan suficientemente definidos, pero que el texto enumera como algarrobos, olivos); un segundo donde se sitúan los elementos más importantes, las poblaciones, río, huertas y viñas, las montañas, el mar y las nubes al fondo de la perspectiva. El río Mijares atraviesa los distintos planos hasta llegar al mar. La ilustración tiene un carácter descriptivo, que va acompañando el texto donde se describen los elementos que aparecen tipos de cultivos, árboles, río, poblaciones …

En el dibujo aparecen convencionalismos, que serán utilizados de forma repetida por los ilustradores, la perspectiva en las edificaciones, las sombras en los árboles, los reflejos en el agua del mar, la composición en bandas, las leyendas y la información anexa.

La imagen busca transmitir información, educar a la nueva sociedad, marcar el territorio de la nueva realidad social, es una herramienta para situarse en los nuevos tiempos que acontecen. El dibujo recupera los trazos lineales y finos, buscando su servicio para la ciencia y el conocimiento.

Hay que destacar el valor que aporta en la representación del territorio, aporta información gráfica al texto. Ambos, texto y dibujo, están hechos a la vez, actuando de forma complementaria para analizar la realidad y transmitir la información al lector.

Podemos ver en otras láminas de la misma obra, como se repite la técnica compositiva, en un ejercicio de economía del trabajo, repitiendo la técnica que conoce y que funciona correctamente. Aunque también combina con otro tipo de dibujos de detalles arquitectónicos, cuando el elemento tiene un interés singular.



La obra completa fue el trabajo de un gran número de visitas a todo el territorio, tres campañas, durante las cuales se procedía a la toma de datos, que después se ordenaba en su gabinete de Madrid. Fue famosa su frase “hablaré de lo que he visto” a lo que podemos añadir, “dibujaré lo que he visto”.

De Cavanilles aprendimos muchas cosas, tal vez la más importante, que para conocer hay que ir al lugar, el viaje no está necesariamente en tierras lejanas, está en nuestro entorno más cotidiano, solo hay que saber mirar.